APOLOGÍA

Pasquín - Edición Aniversario

                                                                                                                      Nº6

 

 

¡Cumplimos 3 años!

LO MEJOR DE “APOLOGÍA”

Exceptuando esta tapa que, sinceramente, no es la mejor.

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Somos tan transgresores que en este número no transgredimos nada para poder transgredir la transgresión!!!

 

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LO MEJOR DE 3 AÑOS DE “APOLOGÍA” - Editorial

¿Por qué se sobreentiende que cuando uno pone “Lo mejor de...” está basándose en cosas ya publicadas? Podría suceder que “lo mejor de” haya permanecido inédito hasta el momento. De todas maneras, no es nuestro caso.

A la hora de armar el presente número aparecieron infinitos conflictos ético-morales: ¿lo mejor para quién: para nosotros, para el público, para nuestras familias? ¿acaso lo mejor es lo más aceptado? Todos estos temas nos sumieron en un largo debate: “¿Y si organizamos una votación entre los lectores para que elijan lo que más les gustó?”, sugirió un redactor X. “Eso sería una pelotudez” -respondió un redactor (n+B)²- “No me parece bien reeditar notas que nuestros lectores ya tienen”. “Es cierto” -terció un redactor Pi- “Pero por otro lado necesitamos cautivar a un público nuevo y ¿qué mejor carta de presentación que “Lo mejor de ´Apología´?”Yo creo” -intervino un columnista Ñ- “que podemos hacer lo que están haciendo las discográficas con los CD´s de grandes éxitos, que ponen todos temas viejos y les agregan dos inéditos nuevos”.

En ese momento me harté y, levantándome irritado del asiento los hice bajar a todos del colectivo (porque nuestras reuniones de redacción las celebramos a bordo de un colectivo para no perder contacto con el pueblo y su realidad) y mientras llegaba a la terminal de Once pensé, pensé y pensé hasta que lo tuve claro: “Lo mejor de Apología” será un repaso de todo lo aprendido a través de estos 3 años, pero sin que se note. Cuando la gente lo lea creerá que fue escrito por personas que con el correr del tiempo no adquirieron ningún tipo de experiencia. ¿Y saben por qué decidí esto? Porque mostrando que somos los mejores ganaríamos envidias, comparaciones y sobreexigencia, en cambio de esta manera podemos disimular nuestra genialidad y evitar las presiones de la fama.

Lo único que les pido es que sepan comprenderme y separen la paja del trigo: si el contenido de éste número es malísimo es sólo por humildad.

Aclarado esto, sean bienvenidos a nuestro modesto cumpleaños.  

 

SEBA DANTÍ

e-mail a: pasquinapologia@yahoo.com

para contactarme personalmente buscar a bordo de algún colectivo 129 ramal Once a las 21 hs. masomenos

 

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¡3 años de “Apología”!

 

MEA CULPA

 

A ustedes, queridos lectores, amigos y seguidores que nos acompañaron número a número sin juzgarnos ni criticarnos. A ustedes, que esperaron con ansiedad la salida de cada nuevo ejemplar. A ustedes, que han mandado mails de felicitación sorprendidos por la calidad de una revista con una apariencia tan trucha que nadie hubiera dado un mango por ella. A todos ustedes les dedico esta meada de culpa.

 

“Apología” tiene una presentación y una diagramación chotísima. No crean que no lo sé, pero diseñarla me embola sobremanera.

También tiene demasiado texto, una diagramación monótona y, para peor, está redactada por una sola persona, lo cual logra que palabras, chistes y muletillas se repitan número a número y nota a nota. Pero esto no es todo: cualquiera que tenga un par de números viejos podrá notar que... (y es el mea culpa número dos) ¡está volviéndose cada vez más rebuscada!!! Estuve releyendo las primeras y son mucho más espontáneas, divertidas y fluidas que los últimos números.

Bueno: este fue un mea culpa que como mea culpa resultó una verdadera garompa pues ¿prometo cambiar? No, a menos que conozca a diagramadores y redactores que acepten trabajar recibiendo como único pago una invitación a tomar varios litros de cerveza con maní en algún bar. Queda en vosotros la decisión de mejorar “Apología” porque, en lo que a mí respecta, solo la voy a seguir escribiendo. He dicho, carajo.

El Director

 

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¡3 años de “Apología”!

 

HOMENAJE A NUESTRAS MEJORES SECCIONES

 

Entre los numerosos mails que hemos recibido resultan llamativos aquellos que piden el regreso de secciones como “TV actual”, “Anécdotas sexuales”, “Bondad y maldad S.A.”, etc., así que una de las ideas que tuvimos para esta edición aniversario fue recuperar y renovar algunas notas exitosas de números anteriores.

Lamentablemente, segundas partes nunca fueron buenas y todo nos salió 3 “P”: pretencioso, patético y pocogracioso. Después de leer lo siguiente van a quedarse sin ánimos de volver a pedirnos algo.

Raúl Okapi, nuestro columnista político, trató de reflotar el éxito que tuvieron sus opiniones de números pasados y trajo un texto a mi mesa de trabajo que comenzaba así:

 

“Sección Política - Análisis de debilidad económica

Según un sondeo de la consultora Consulta S.A. (ver infografía a pie de página) el índice negativo de la credibilidad política sumado al bajo mantenimiento de las variables provocaría poca recuperación sustentable ante la inestable liquidez de los bancos. Sin embargo, el superavit primario y la demanda defaulteada son incógnitas atadas inexorablemente al signo intrínseco de la economía nacional ...”

 

Al promediar su lectura, levanté la vista y miré fijamente a Okapi. “Raúl” -le dije- “estás despedido. Alguien que escribe una cosa así solo merece redactar cartas de lectores en algún diario berreta o hacer análisis económico mientras pide monedas en el subte. No puedo tolerar que escribas como un alien recién llegado del espacio exterior.”

A continuación lean un fragmento redactado por José de Oliva, el columnista de espectáculos, acerca del estreno de la película “Soñar soñar con Corea y Japón”:

 

“Sección filmes

´Soñar soñar con Corea y Japón´ (2003, 218 minutos): La magistral puesta en escena e impactante fotografía que posee el film ´Soñar soñar con Corea y Japón´ es difícil de igualar. ¿Y qué decir del sabio y prudente uso de los recursos del racconto y la superposición de planos? ¡Oh, cine asiático que llenas mis pupilas con tu esplendor simple como la vida misma: he de amarte por siempre forever! Tu lentitud es la mía, tu contemplación lejana del fatuo Hollywood hace que vuelva a tener fé en el séptimo arte y tu simbolismo me hace desear ser más culto de lo que soy! [...]”

 

José de Oliva era nuestro columnista más realista y directo. Daba placer leer sus críticas escritas siempre desde un punto de vista inteligente y simple. Por ende, me pregunto: ¿qué le pasó al muy pelotudo? Pareciera como si de golpe le hubieran agarrado todos los vicios del crítico cinematográfico medio, que quiere demostrar que sabe más de cine que el director de la película y mientras más denso sea el film más lo recomienda! En fin: hubo que despedirlo igual que al otro.

Evidentemente algo estaba sucediendo en nuestra redacción: parecíamos estar contagiándonos el virus portador del “síndrome de revista dominical” que sacaba a flote lo peor de nosotros. Y debo confesar que yo también tuve problemas. Lean, si no, mi editorial y compárenla con la que finalmente salió publicada:

 

Lo mejor de “Apología” - Editorial:

“Lo mejor”, “lo mejor”... ¿Acaso lo mejor no fue hacerlos sonreír y reflexionar número a número? ¿Acaso lo mejor no fue luchar desde nuestro lugar por crear un nuevo humor? Podrán acusarme de subir al caballo de la vanguardia, pero hemos resistido las crisis y embates sociopolíticos que sacudieron al país en estos últimos años y logramos sobrevivir porque luchamos sin transar con nadie, porque estamos hechos bien de abajo y ponemos huevos donde hay que poner, porque apostamos a seguir junto al pueblo argentino, porque [...]”

 

Esto seguía tres hojas más, así que supongo me agradecerán por suprimirlo. Aún no entiendo que me pasó al momento de escribirlo, pero aunque me haya poseído el alma de algún fanzine panfletario y propagandista por un instante no me lo perdono y ya me arranqué los pelos de la nariz con una tenaza para lavar mi culpa.

¿Saben qué creo? Que nos agarraron los vicios revisteriles que siempre habíamos querido evitar. Una vez más el afán de superarnos nos convirtió en un grupo de fanfarrones creídos y autosuficientes y debo ponerle coto a esto antes de convertirme en un monstruo que sólo escribe frases hechas. Por eso voy a incendiar la editorial esta misma noche. El próximo número lo haremos en distinto lugar, tiempo y circunstancia, con nuevo personal e ideas absolutamente innovadoras.

Ya vieron lo que causaron por pedirnos que reeditemos secciones viejas. Les rogamos que en el futuro se abstengan de hacerlo. Gracias.

La Gerencia

 

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Sección It´s no sacrifice at all

 

La censura del sacrificio (Nene, lo mío es peor)

 

Censura 1:

-¡Uh, no sabés el viaje que me comí ayer en bondi! ¡Estuve como una hora y pico parado hasta que llegué a casa!

-¿Y a mí que me contás? ¡Yo desde hace quince años que me hago un viaje de tres horas todos los días hasta Gral.Sablazo y de ahí me tomo otro colectivo más!!

 

Censura 2:

-¡Uf, estoy cansado, hoy laburé todo el día!!

-¡Al menos trabajás sentado! Yo desde los dieciseis años laburo haciendo turnos de doce horas todos los días de pie y con media hora de descanso solamente!!!

 

Censura 3:

-¡Uy, no sabés qué bronca! ¡Tengo dos apuntes para estudiar mañana de treinta páginas cada uno!

-¡Mirá, mejor callate! Yo a tu edad no solo estaba cursando dos carreras: encima trabajaba como un burro diez horas al día y nunca protesté!!!

 

Censura 4:

-¡Estoy loco, che: me compre una computadora y al final con todo esto de la subida del dólar me terminó costando como $300 más de lo que pensaba!

-¿Y de que te quejás, con toda la guita que tenés? Yo todavía uso una Commodore 64 porque no no me puedo comprar una mejor!!!

 

Bueno, con ejemplos así podríamos llenar tres revistas más. Y el punto es: ¿por qué censuramos al que se esfuerza menos que nosotros? ¿El que la tiene más fácil merece nuestro desprecio o acaso pretendemos que viva agradeciéndole a la vida por no tener una realidad dominada por el sacrificio como la nuestra? En síntesis, parece que a nivel discurso siempre gana el que más sufre. Parecemos estar en una competencia de padecimientos donde el que más se sacrifica no se gana el cielo, sinó el derecho de cerrarle la boca a los demás.

Si bien tras toda esta historia puede esconderse el afán de enseñar que siempre hay realidades peores que la propia, creo que este tipo de comentarios son hechos más por ensalzar y refregarle al otro el propio esfuerzo que por un fin educativo o informativo.

En síntesis, la pregunta es: en la vida cotidiana ¿toleramos oír la queja de alguien cuya existencia parece ser menos complicada que la nuestra? Mientras piensan la respuesta (y antes que me digan “¿te parece que yo puedo reflexionar sobre ésta boludez con todo el laburo que tengo atrasado?”) sepan que para redactar ésta nota padecí mucho, pero mucho más que ustedes, así que mejor cállense, vagos de mierda.

 

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Sección vivencias

 

AUTOBIOGRAFÍA MÍA /4

Ésta es una revista que tiene dos grandes fracciones de lectores... o al menos dos lectores: Uno, elevado y poético, imaginativo, sensible e inteligente y otro soez, estúpido, vulgar, chabacano y bobo. Para éstos últimos, que siempre están demasiado cansados después del trabajo como para razonar, es el siguiente capítulo de mi autobiografía.

Recordarán que en el número anterior caí preso por agresión física a menores. Bien, cuando salí a los 3 meses por “falta de méritos” -al menos eso es lo que dijo mi tío el juez al liberarme- me fui feliz y contento a silbar por las calles y reintegrarme a la sociedad. Yo había jurado portarme bien, pero me di cuenta que era pleno verano y las calles se hallaban infestadas de mujeres ligeras de ropa. Eso, sumado a noventa días de abstinencia sexual (exceptuando mi corto romance carcelario con el convicto alemán Hans “Urso” Van Voleo de Pelottas), me convirtió en un ser excitado y fácilmente excitable. Sin embargo, las damas se negaban a reinsertarme en la sociedad. Tal vez fuera porque llevaba la bragueta abierta y andaba por la calle bebiendo vodka sin parar con el pito al aire, pero también por culpa del eterno círculo vicioso de la sociedad capitalista que margina al marginal e integra al integrado.

Así fue que pasaron varios meses durante los cuales las mujeres fueron despreciándome cada vez con más fervor hasta que un día, luego que una chica a la cual pregunté su nombre me golpeó y me arrojó de un colectivo en movimiento, descubrí que se cumplía el rechazo Nº100 del mes. “¡Esto hay que festejarlo!” -pensé, más por consuelo autocompasivo que por ganas de festejar- “Pero no quiero ir a ninguna discoteca a pasarme la noche mirando tetas que nunca serán mías y pagando seis pesos por un vaso de Gancia aguado: iré a un lugar lejos de toda tentación!” Así fue que me marché 18 meses a la granja que mi tío Serafín, el juez, tiene en los alrededores del partido de Cnel. Sargento Metralleta. Allí conviví con vacas, ovejas, lechuzas, tatú carreta, ornitorrincos, cobayos, conejos, ñandues y avestruces (estuve tentado de escribir “avestrúes”) y aprendí que es imposible escapar del pecado que anida en lo más profundo de nuestra alma pues a los 2 meses descubrí que los animales me excitaban. Un día me encontraba pescando al borde del río Pilcomayo cuando noté que el pato de la granja (llamado Serafín, como mi tío) me miraba con simpatía y hasta cierta socarrona perversión. Tras observarme un rato, me guiñó un ojo. Ustedes pensarán que tras estar solo 60 días enloquecí y aluciné cualquier cosa de puro calentón, PERO EL PATO ME ESTABA COQUETEANDO. Yo, acostumbrado al histeriqueo, lo ignoré hasta que se fue gruñendo por lo bajo algo que sonó como “bah, porteño calientaplumas”. Sin embargo, antes que pudiera arrepentirme y llamarlo para pedirle el tubo apareció caminando con paso gallardo Torano Huevos, el campeón del XIXXIVII Festival de Vacones Machotes de la Rural. Se acercó y, tocándome el hombro con el morro, dijo con voz gruesa: “¿Vamos?”. Yo dudé, pero Torano bajó lenta y sensualmente sus pestañas y decidí no hacerle caso a los convencionalismos sociales que afirman que los toros no hablan. Mirándolo fijo con mi mejor cara de latin lover guapetón le repondí: “Está bien, vamos”. Así fue que hicimos el amor una y otra vez y otra vez más en su elegante establo decorado con exquisito gusto por gordas y agrarias diseñadoras modernas y aprendí lo que es gozar como una bestia. Seguro que los lectores más pacatos y conservadores van a decirme que el mejor sexo es entre humanos y lo que hice es una aberración etc. etc., pero tras entregarme en delirante juego erótico a ese vaquillón mi óptica cambió.

Tras mi relación con Torano (y luego de comprobar que era un machista empedernido negando su homosexualidad latente) volví a mi primer amor: el pato Serafín. Juntos construimos un noviazgo basado en lo intelectual pues, al igual que muchas modelos “a mí me seduce la inteligencia”. Un día Serafín se me acerca con un libro de Sartre bajo el ala y me susurra al oído la siguiente frase: “Cada cual quiere ser libre para elegir libremente la propia esclavitud”. “Guau, que profundo” -le dije, mirando fijo su pico naranja- “Veo que eres un ave de corral de supina cultura. Me gustaría que juntos vivamos nuestro propio juego de la oca donde cada casillero esté signado por la pasión!” (indudablemente, debo dejar de leer tantas novelitas de amor). Fuimos al “Zoofilic´s Pub”, el bar de la granja, y allí conversamos durante horas. “Epa, muchacho, parece que charlando y charlando se nos hizo tarde” -me dijo a la madrugada- “Quédate a dormir en mi nido: he puesto camalotes frescos”. Por un momento me quedé pensando si los patos dormían sobre camalotes, pero dejé que mi libido decida si debía seguir mis instintos más bajos, y mi libido contestó “cuac”.

El affaire con Serafín duró tres meses, pero él terminó resultando un intelectualoso engreído cuyo máximo objetivo en la vida era anidar sobre la cabeza de Humberto Eco. Luego tuve una relación estable con un hámster llamado Hamsti. Hamsti y yo pasábamos noches y noches enteras girando en una ruedita gigante que había en el granero. Al principio me sentía medio pelotudo girando sobre un suelo lleno de aserrín, pero después descubrí que no estaba mal y hasta me ayudaba a quemar calorías. En cuanto al sexo, el hámster resulta huidor y escurridizo, pero cariñoso y fiel. Cuando te entrega su cuerpo con amor podés estar seguro que no va a estar revolcándose con ningún otro roedor a los pocos días, en cambio los seres humanos prometen fidelidad y terminan entrando al primer albergue transitorio barato con cualquiera que se les presente.

De todas estas experiencias saqué en claro que la zoofilia es la mejor respuesta para la insatisfacción. ¿Ustedes creen que las ratas de laboratorio están ahí para que los científicos las sometan a experimentos? ¡No! La realidad es que las ratitas son vejadas sexualmente y obligadas a posar para fotos pornográficas que circulan en sitios privados de internet.

En el próximo número voy a contarles sobre mi romance con la cebra y el día que fuimos a un club swinger con la elefanta. CONTINUARÁ... 

 

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Sección Relatito

Había luna nueva, creo

 

La última vez que lo encontré estaba tirado en una esquina, derrotado, mirando la luna nueva.

-No creo que me veas como realmente estoy- me dijo.

-Bueno, yo solo te veo como me demostrás que estás.

-¿Sí? ¿Y cómo me ves?

-Derrotado.

Él sonrió observándome con la mirada rara que a cierta gente le dan los años y al rato respondió:

-Puede ser.

Después nos quedamos en silencio hasta que, guiñándome un ojo y sin decir una palabra, se levantó y se fue.

Nunca supe qué significó aquel guiño ni aquella mansedumbre con la que aceptó mi punto de vista cuando hasta entonces siempre me lo había discutido todo. Aún más terrible fue aceptar que lo único que me quedó de él es el recuerdo de su mirada rara y su derrota.

Y lo más triste de todo, lo peor, es ver que la luna nueva de aquel día todavía sigue en la misma esquina y nunca más volvió a menguar

 

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Sexión Sexología

 

CONSULTAS AL DR.EROS (*)

(*) El  Dr.Eros es psicólogo, terapeuta y licenciado en sexología. Actualmente vende emparedados y colabora con nuestra publicación.

 

·         Apreciado Dr.Eros: Todos los días sueño que abro un cajón de la mesita de luz y despierto completamente eyaculado. ¿Eso es normal? Martín H., Cap Fed.

 

Estimado Martincito: No, no es normal. Evidentemente estás incubando una homosexualidad que va a estallar en cualquier momento. ¿Acaso el cajón de la mesita de luz no simboliza lo que se abre mostrando lo oculto? Piénsalo.

 

·         Querido Dr.Eros: Una compañera de secundario gay el otro día me convidó un chicle y yo acepté... ¿no corro el riesgo de que me malinterpreten y el resto del curso empiece a llamarme “la novia de la gay”? Romina Y., Burzaco

 

Ay, ay, Romina: que lesbiana eres. El miedo a la homosexualidad es más homosexual que la propia homosexualidad, así que asúmelo y ponte de novia con la gay del chicle.

 

·         Estimado Dr.Eros: Me compré un perro raza Chow-Chow y a partir de eso no pude volver a tener una erección... ¿Vd.tiene alguna idea de por qué me sucede esto? Ricardo Martín X, Villa Ballester

 

Sí, tengo alguna idea: te sucede eso porque también eres homosexual como todos los que me escriben. ¡Vete, maricón, a trotar con tu chow-chow por cuanto garito maraco se cruce en tu camino!

 

·         Dr.Eros: Soy un homosexual incorregible: me gustan los hombres y me enfiesto con ellos cada vez que tengo la ocasión. ¿Está bien ser tan compulsivo con el sexo? Cuas P., Cap.Fed.

 

Asumir la homosexualidad denota una fobia absoluta a la heterosexualidad. Deja de negar que te gustan las mujeres y comprobarás que tu vida erótica dará un giro de 90º (dicho esto sin ninguna clase de doble sentido).

 

Bien, queridos lectores, esto ha sido todo por hoy. Manden sus consultas a pasquinapologia@yahoo.com y no olviden mi lema: “Es preferible enriquecer el mito que mostrar el pito”.

 

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Sección Etanol

 

APOLOGÍA DE LA LEY SECA

Confieso que en un comienzo me dio bronca que se implemente una legislación tan estricta como para prohibirme a mis casi treinta años comprar una latita de cerveza en cualquier maxikiosco de la Capital. Pero después, a la luz de los hechos, tuve que aceptar que me había dejado cegar por mi propio egoísmo, de la misma manera que el corralito cegó a la clase media cuando decía que protestaba por el bien social y no por sus ahorros.

Me di cuenta de todo esto la noche que salí a pasear y ¡oh milagro! como por arte de magia habían desaparecido los cientos de jóvenes que bebían vino tetra brik en las esquinas de la ciudad. Los adolescentes que caminaban por la calle ya no me miraban con sus ojos rojos teñidos de ebriedad ni me pedían 20 centavos pa´ la birra. Por el contrario:se hallaban tomados de la mano construyendo orfanatos, remodelando asilos de ancianos y saludando cortésmente a la gente que paseaba.

Jamás hubiera creído un teórico progre y anarquista como yo que con tan solo 1 (una) prohibición se arrancara el mal de raíz en forma tan efectiva.

En lo personal, la Ley Seca me ayudó más de lo que cualquier grupo hubiera podido. Cuando me vi a mí mismo armando un cronograma de direcciones y horarios de todos los almacenes y supermercados del barrio donde conseguir mi dosis diaria de cerveza descubrí que era un bebedor compulsivo, cosa que nunca hubiera logrado si esos malditos kioscos 24 horas hubieran seguido dándome “la sustancia” cada vez que yo quisiera.

Ahora logré dejar la pesadilla atrás. Me casé y tuve dos hermosos mellicitos: Brahmita y Quilmecín. Les puse esos nombres para recordar siempre el horrible flagelo del que,gracias a una humilde proscripción,pude salir. Por eso, desde aquí digo: ¡gracias, Gobierno de la Ciudad, brindemos por muchas prohibiciones más!

 

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Sección Rescatando Bandas del Olvido

Hoy: “LOS GORDOS ABURRIDOS

 

Esta sección se propone rescatar a los grandes grupos de rock que la historia dejó de lado. Es el caso de “Los Gordos Aburridos”, banda oriunda de Michigan, Detroit, integrada por cuatro jóvenes que al conocerse eran apuestos, elegantes, sexys y se dedicaban enteramente al sexo, las drogas y el rock & roll.

Cuando decidieron encarar el proyecto de ser un grupo musical verdaderamente original, vieron MTV y se dieron cuenta que ya estaba todo inventado: la música electrónica y el metal saturaban el mercado, ser oscuros y depresivos resultaba demodée, ser progresivos era -valga el contrasentido- antiguo, hacer fusión les parecía decadente y dedicarse al rock clásico era exponerse a que miles de cronistas pelotudos vivan comparándolos con otras bandas.

En ese momento Perry, el miembro más joven, tuvo la idea que definiría el camino a seguir. “¿Y si hacemos canciones con onomatopeyas?”, preguntó. Los demás lo miraron intrigados. “¡Claro! ¡Cantamos sonidos tipo historieta como ´¡Bang!´ o ´¡Crunch!´...”

La extrema imbecilidad de aquella propuesta los convenció de que estaban ante algo verdaderamente innovador. De todas maneras, también se plantearon si hacer música con onomatopeyas no iba a convertirlos en uno de los grupos más aburridos de la historia. Entonces se miraron a los ojos y dijeron: “¡Eso es!”.

Así fue que aquellos apuestos jóvenes engordaron, abandonaron las drogas, el alcohol y el sexo y se largaron a hacer música aburrida y recitales en los cuales se la pasaban sentados y bostezando. Su primer L.P. se llamó “Aburriéndose con Los Gordos Aburridos” y duraba 57 minutos. La lista de tracks era la siguiente:

1) Guau (3.40) / 2) Miau (4.50) / 3) Slam! (5.10) /4) Muuuuu (8.20) / 5) Ratatatatatatatatat! (10.01)

Y el tema de difusión del disco llamado “GGGGGGGGGGG!”, que es una gárgara de 27 minutos acompañada de un solo de bajo.

La carrera de “Los Gordos...” duró sólo 6 meses pues, a poco de editada la placa, comenzó a correr el rumor que había un grupo haciendo la música más tediosa del mundo. Por ende, los aburridos y los buscadores de nuevas tendencias musicales comenzaron a fanatizarse con ellos y no hubo fiesta/cocktail/party en donde faltaran sus melodías onomatopéyicas. Este repentino acceso a la fama produjo que “Los Gordos Aburridos” se enfrenten a dos crisis morales:

CRISIS MORAL Nº1: Las millones de bandas que surgieron imitando su música e iniciando la corriente posteriormente conocida como “high embole” (como los “No passa nada”, “Los Plomeitors” y los “1 día +”, cuyo hit “hola-quetal-buendía” fue remixado más de setenta veces por distintos dj´s que lograron que la canción dure más de una semana).

CRISIS MORAL Nº2: Ellos aspiraban a convertirse en la banda más aburrida del planeta, pero sus cuantiosos fans ya no podían divertirse sin el aburrimiento de sus canciones, lo cual los encerraba en el problema ético de “Si nuestro aburrimiento divierte, ergo no somos los más aburridos”.

Por estas razones fue que “Los Gordos Aburridos”se separaron. Sus integrantes bajaron de peso, volvieron a dedicarse al sexo, las drogas y el R&R y juraron nunca volver a buscar una salida original a sus inquietudes artísticas.

En la próxima entrega de “Rescatando bandas del olvido” la apasionante historia de los “Carpe Diems”, un coro gregoriano compuesto por espíritus de monjes muertos hace más de 500 años!!!

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Sección letras de canciones

 

Blues dcl suicida inmortal

(extraído del maxi single “No mojes el pan en mi huevofrito” del grupo “Otra Vez Borracho?”)

 

Saltó para matarse / y otra vez sobrevivió / Se envenenó con lo que pudo pero no murió / Buscó esa muerte traicionera y gay / Y se encontró con la vida poniendole play / Estribillo: Oh no (oh no), no me muero no / me suicido todos los días y esa es mi verdad / Oh no (oh no), es la realidad, otra vez entre mis brazos la inmortalidad / Estalló, se crucificó / se cortó la yugular y mucho sangró /  Se amputó, aire se inyectó / y semivivo pero vivo otra vez cantó / (Est.) / Pasó mil veces por el mismo aro / quiso ser un suicida inmortal / pero la muerte no lo recibía / Lo siento, amigo... tu funeral será otro día.

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Sección L-L-L-Leyendas Urbanas

 

Today: LA ESCUELA MACABRA

Circundando la plazoleta “San Remigio Mártir del Eterno Suplicio y La Agonía Inabarcable“ del barrio de Villa Sgto.Demócrata, caminando dos cuadras por una calle de tierra rojiza y cruzando un extraño monumento llamado ´A la memoria del inmortal´, nos hallaremos ante una imponente construcción abandonada que alberga los restos del que fuera el Instituto Nº7 “Dr.Richard E.Mc.Kavra”, conocido en el barrio por el sugerente mote de “LA ESCUELA MACABRA”

 

LA ESCUELA MACABRA - Parte 1 - Test & Moños

Tadeo M.de Rinitis, el vecino más antiguo del barrio es uno de los pocos sobrevivientes que asistieron a la institución cuando ésta(al menos en apariencia) parecía funcionar bien.

“Hice allí 2do.y 3er.año: lo recuerdo como si fuera hoy.” -relata, mirándonos fijo con las cuencas vacías de los ojos que le fueron arrancados quien sabe cuando- “nunca olvidaré el día que la Srta.Ganímedes, nuestra profesora de historia, nos relataba el cruce de San Martín por los Andes y el fantasma del Gral. se aparecía una y otra vez para corregir los datos inexactos que ella nos daba. ´No, señora, mi entrevista con Bolívar no fue ese día´ o ´Usted está mandando fruta, profesora, como todos los historiadores´ y cosas así. La Srta.Ganímedes desapareció a los pocos meses. Debe haberle resultado imposible dar clase con la continua aparición de espectros de próceres discutiéndole todo...”

Al preguntarle si su ceguera se emparentaba en modo alguno con “La escuela macabra”, Tadeo opta por guardar un obstinado silencio y, reafirmando su negativa a hablar del tema, saca una navaja del bolsillo y se amputa limpiamente la lengua.

No sabemos por qué, pero sospechamos que detrás de toda esta historia se esconde algo secreto y tenebroso.

 

LA ESCUELA MACABRA - Parte 2 - x Tero, B.del & Hor de Nanza

Krakatoa P.del Cuclillo es el portero/encargado de la Escuela Macabra desde sus épocas de total actividad. Rubio, de rasgos sugerentemente asiáticos pero innegablemente occidentales, cuida la institución desde el año 1932.

“Vine huyendo de la guerra y en este lugar me dieron un trabajo y me trataron como a un hijo”, nos narra con los ojos empañados por la emoción.

“¿Quién lo contrató?”, pregunto ante la ausencia total de datos acerca de los administradores del lugar.

“El fundador: el mismísimo Dr.Mc.Kavra”, responde.

Según mis datos, Mc.Kavra no pudo contratar a nadie, pues murió al terminar los planos de la construcción de la escuela. Le transmito esto a Krakatoa, pero éste hace caso omiso a mi reconvención.

“Me contrató Mc.Kavra. Mc.Kavra me contrató”, se limita a decir con la mirada vidriosa e hipnótica.

Antes de retirarme asustado por su estado, le pregunto: “Pero entonces... ¿Mc.Kavra vive?”. Él me mira, sonríe y se lanza en picada desde el tercer piso de la escuela.

 

LA ESCUELA MACABRA - Parte 3 - Solo en la Institución

El suicidio del ordenanza me dejó solo y asustado en medio de los pasillos de la antigua escuela vacía, rodeado de ecos extraños y con la sensación que debía salir de allí lo más rápido posible. Pero soy cronista y previo a huir debo informar.

Comencé a caminar por los interminables pasillos del colegio, abriendo las puertas de cada una de las aulas y comprobando que todas se conservaban en el mismo estado derruido y polvoriento. De pronto, cuando estoy a punto de terminar mi revisión, entro a un salón y me encuentro con alguien que desaparece y reaparece sentado siempre en un pupitre distinto. Se trata de un anciano de ojos rojos, vestido con un guardapolvo rotoso y amarillo por el paso de los años... ¿o debería decir siglos?

Se me ocurrió un plan de emergencia para tratar de sobrellevar la situación: arreglándome el nudo de la corbata y poniendo una de mis caras más circunspectas entro al aula y, tomando asiento al frente de la clase, digo: “Buenos días, alumnos”. 

El “aparecido” me mira atónito por unos instantes. Luego, dudando, contesta con voz grave y cavernosa: -Bueeenos dííííííiííías pro-fe-sor.

-Disculpen tantas décadas de inactividad -explico- pero ustedes saben que los docentes tenemos todo el derecho de hacer una huelga para reclamar un salario justo. De todas maneras, el anterior profesor está de licencia y me dejó a cargo de la materia... ¿Alguno de ustedes quisiera explicarme lo último que vieron?

“Aparecidín” levantó la mano.

-Pase al frente... ¿su apellido?

-Mc.Kavra, señor profesor. Richard Mc.Kavra.

Confieso que ahí los pelos de la nuca se me erizaron hasta límites inconcebibles.

-¿U-usted es el fundador de la escuela?

-Sí. Creé mi propia institución porque quería terminar el secundario, pero morí antes. Sin embargo algo sucedió y el colegio quedó maldito y lleno de espectros. Tal vez el día que egrese todo esto se termine: me quedan latín, que es su materia y otra más.

-Bueno, pues si es por mí a la vista de su denodado labor y dedicación hacia el estudio ya lo apruebo sin necesidad de tomarle ningún examen. Como decimos los latinos: “Fantasmus aprobadus est”.

-¿En serio, profe? ¡Gracias!

-Su esfuerzo lo vale. Ahora debería solucionar su previa de historia, pero...

-¡No, esa materia no es problema! ¡Sígame!

Bajamos por húmedas e inmundas catacumbas subterráneas que conducían a lo que parecían ser los laboratorios de biología. Cruzamos inmensos salones infestados de telarañas y frascos con extrañas e innombrables cosas que aún no puedo olvidar. Mientras caminaba no dejé de pensar ni por un momento en que estaba arriesgando mi vida siguiendo a un fantasma por los oscuros pasillos de una escuela embrujada, todo para hacer un reporte en ésta revista chota. Sin embargo la mezcla de terror y curiosidad me hizo dar un paso más y un paso más y un paso más... hasta llegar a un lugar llamado “CÁMARA DE VIVISECCIÓN”.

-¡Epa! ¡No es usual que haya cámaras de vivisección en los colegios! - comenté.

-Ya lo sé, profesor, pero no se olvide que éste es MI colegio - me contestó Mc.Kavra sonriendo extrañamente.

Confieso que lo que hallé allí dentro sobrepasaba todo lo que me hubiera imaginado. Detrás de las dos grandes y pesadas puertas de acceso había miles y miles de huesos apilados. Un fuerte olor a descomposición abarrotaba el ambiente y las ratas se paseaban aquí y allá chupando cualquier resto de carne que pudiera haber quedado adherida a los esqueletos.

-Disculpe, alumno, pero espero que no tome a mal mi decisión de vomitar el desayuno de hoy en un rincón. -dije, mientras regurgitaba sobre una calavera que servía de refugio a una enorme rata gris. Luego, escuché un débil gemido proveniente del fondo del salón. Me acerqué y ví a Mc.Kavra al lado de una anciana flaca y pálida que se hallaba colgada cabeza abajo y oscilando a modo de péndulo.

-Profesora Ganímedes, quiero que conozca al nuevo profesor de latín de esta institución. Acaba de aprobarme sin necesidad de tomar ninguno de esos estúpidos exámenes que usted y todos los demas docentes de mierda se empeñaron en hacerme cumplir!!

 

LA ESCUELA MACABRA - Parte 3 - Solo en la Institución

Me sentía Scooby Doo resolviendo esta clase de misterios: ¡la profesora Ganímedes estaba viva y los huesos que nos rodeaban pertenecían a cientos y cientos de profesores que no aprobaron a Mc.Kavra! Me di cuenta que había solo una cosa por hacer.

-Apruebélo, profesora, apruébelo. El chico estudió durante siglos. Ni siquiera hace falta medir su caudal de conocimientos: apruébelo. -supliqué.

Pero Ganímedes me miró con sus fríos ojos celestes y dijo:

-Prefiero morir a aprobar a un fantasma inculto y bruto como éste.

-Uy -pensé, cerrando los ojos- acá se arma.

Entonces, a un chasquido de los dedos de Mc.Kavra, miles de ratas se lanzaron sobre la infortunada profesora Ganímedes y la redujeron a una triste porción de huesito dulce.

Mientras esto sucedía, corrí a la dirección, busqué entre los registros del colegio hasta dar con el boletín de Richard E.Mc.Kavra y escribí la cifra “10” en todos los casilleros. En ese momento algo sucedió: el boletín tomó un color rojo fulgurante y el colegio comenzó a sacudirse desde sus cimientos. Cuando comprendí que todo se estaba cayendo al carajo, agarré la bandera de ceremonias y, usándola a modo de garrocha, salté las rejas que me separaban de la calle.

Me quedé mirando desde la vereda de enfrente como “la escuela macabra” se volvía cenizas y juro que lo último que vi fue a su fundador al lado del mástil gritando “¡mamá, mamá, por fin soy abanderado!” y luego, el silencio.

Podrán creer o no en la veracidad de mi historia, pero si algún día caminan las dos cuadras de tierra rojiza, cruzan ante el monumento “a la memoria del inmortal” y llegan ante un gran terreno vacío con algunos escombros aquí y allá, que no les extrañe oir desde algún oscuro rincón, que alguien pasa lista de asistencia y dice tu nombre.

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Sección ¿sabés que es lo que creo, bolú?

 

LA MEJOR RADIO ES LA EVANGELISTA

 

Siempre me gustó la radio por varios motivos, y últimamente me di cuenta que la mayoría de esos motivos los reúnen los programas evangelistas: imaginación, teatralidad y el manejo del discurso y los tiempos. Entre bloque y bloque estoy atado esperando lo que viene.

La otra vez estuve oyendo uno que, aunque no lo crean, estaba aportando bases teóricas para fundamentar que... ¡¡¡el rock and roll -efectivamente y como siempre lo sospechamos- es satánico!!! Decían que los rockeros se reunían con Satán, hacían un pacto de sangre (la misma burocracia de siempre) y le decían “dame fama y dinero, y vos quedate con las almas del público” (y no me vengan ahora con que estaban haciendo una metáfora de los empresarios de las discográficas). Cuestión que no pude dejar de oírlo hasta que terminó. ¡Escuchar algo así por radio es, veramente, un hecho artístico extraordinario! (y lo digo sin ironía). Una vez me desperté a la medianoche y estaban transmitiendo un exorcismo... ¡una obra maestra que logró erizarme los cabellos de la nuca! No pude volver a conciliar el sueño. ¡Cuánto hacía que la radio no me hacía pasar uno de estos momentos memorables! Más allá del contenido bizarro que puedan tener, su nivel de utilización de recursos radiales supera ampliamente al de varias propuestas presuntamente “progres”, “creativas” y “modernas” que nos ofrecen otros diales. Lástima la música.

 

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